Así dice una canción del seudo cantante Ricardo Arjona, muy querido precisamente entre aquellas a las que les canta. Y esta al parecer es además su época. El año pasado celebrábamos a la Mistral. Hoy tenemos una presidente mujer en la historia de Chile. Tercera vez que llega un socalista a La Moneda y más aún, recibe dicho cargo de otro socialista.
Es impresionante. Las mujeres cuando cambian la historia, claramente no la dejan igual. Algo que será el desafío de Michelle, nuestra futura presidente (como dicen en la televisión: presidenta electa). Y tenemos también hace poco una disputada elección en Alemania, donde Angela Merkel logró apenas derrotar a Gerhard Schröeder.
Y además, hoy quienes conducen nuestros medios de comunicación son féminas de gran talento. Piensen sólo en Constanza Santa María, Soledad Onetto, Consuelo Saavedra, Macarena Pizarro, Monserrat Álvarez...
En fin, como Dios no quizo que el hombre estuviera sólo, creo a la mujer sacándole una costilla. Nunca pensó el hombre que un pequeño hueso fuera a cambiar tanto la historia.
Fe de erratas: es obvio que me estoy saltando miles de mujeres relevantes en un montón de áreas, pero es lo que hay.